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Gestión de Residuos

 

BANDO


La humanidad se enfrenta a un grave problema generado por los miles de millones de toneladas de residuosde todo tipo que se producen cada año en el mundo. Es de vital importancia ir a un programa de reducción y reutilización de los recursos y de reciclaje de los residuos inevitables.

Los vertederos donde se depositan esos residuos se están colmatando y contaminan los suelos en las zonas donde están situados. Ante esta situación la UE amenaza con graves sanciones económicas si no se reduce radicalmente el porcentaje de residuos que no se aprovechan.

Incluso el papa Francisco, alarmado por el deterioro medioambiental de nuestro planeta, dedicó su primera encíclica al CUIDADO DE LA CASA COMÚN. Es consciente de que con nuestro estilo de vida "A las próximas generaciones podríamos dejarles demasiados escombros, desiertos y suciedad". Y hace un llamamiento a todas las personas de buena voluntad, cristianos y no cristianos, creyentes y no creyentes para que colaboremos en el cuidado de esa Casa Común donde vivimos todos y donde han de vivir las generaciones que nos sigan. Y en la misma encíclica nos anima al desarrollo de una economía de residuos y de reciclaje

Aparte de lo que individual y colectivamente podamos hacer en la línea de reducir y reutilizar los recursos, es muy importante el reciclaje de los residuos que no son reutilizables. Entre estos los más importantes son las basuras domésticas. Es preciso realizar una correcta separación de los residuos, y los residuos orgánicos utilizarlos para cerrar los ciclos biológicos tal como la naturaleza lleva millones de años haciéndolo, y así conservando y enriqueciendo la diversidad y la riqueza del mundo vegetal. Qué toda la materia orgánica que la tierra produce, acabe volviendo a la tierra para así conservar su fertilidad.

La Mancomunidad de Servicios Valle Norte del Lozoya ha elaborado un ambicioso plan de Gestión de Residuos para hacer frente a toda esta problemática. Torremocha puede y quiere ir en vanguardia en la realización este plan, y, de hecho, ya está puesto en marcha un plan piloto de compostaje de residuos orgánicos domésticos.

Pero ningún plan será eficaz si no nos concienciamos todos de la delicada situación en que nos encontramos y de la imperiosa necesidad de que todos colaboremos para conseguir transformar estas amenazas al medio ambiente en un avance de la humanidad, respetando el medio ambiente y generando puestos de trabajo.

Grupos de voluntarios están preparados para orientar a todos los vecinos sobre la forma correcta de realizar el plan. Y confiamos en que Torremocha pueda ser un pequeño ejemplo en la lucha por un mundo ambientalmente sostenible.

 


  

 

 

 

En cumplimiento de este plan se van a instalar próximamente en nuestro municipio 5 contenedores marrones; el contenedor marrón es un nuevo tipo de contenedor donde se va a depositar ÚNICA Y EXCLUSIVAMENTE residuos orgánicos.

 

Cuando hablamos de residuos orgánicos nos referimos a los restos de materia vegetal o animal que se biodegradan, es decir los residuos de nuestros alimentos. Se trata de un tipo de materia muy abundante en nuestros hogares, y por tanto resulta importante separarlos adecuadamente para depositarlos en el contenedor marrón.

Una vez procesados, estos residuos sirven para generar abono orgánico y también pueden ser utilizados para el alimento de animales como gallinas y cerdos.

¿Qué se tira en el contenedor marrón?

A la hora de separar los residuos, es muy importante tener claro qué se tira en el contenedor orgánico, el marrón. Allí deberás desechar:

  • Todos los restos de comida: carnes, pescados, mariscos, verduras, frutas etc., incluidos los huesos y las pieles.
  • Cáscaras de huevo, de mariscos, de frutas y vegetales.
  • Bolsas de infusiones.
  • Pozos y filtros de café.
  • Tapones de corcho.
  • Pequeños restos de jardinería y plantas.
  • Servilletas y papel de cocina manchados de comida o residuos como el aceite.

                    ¿Qué NO debemos tirar en el contenedor orgánico?

                Es muy importante prestar atención a aquellos residuos que no son realmente orgánicos, y que no deben ir en el contenedor marrón, por ejemplo:

                            - Excrementos de animales.
                            - Pañales y productos de higiene femenina.
                            - Polvo y residuos de barrer o aspirar.
                            - Pelos.
                            - Colillas de cigarro.

 

Para el resto de residuos no orgánicos se mantienen los cuatro contenedores actuales:

 

 
  • Contenedor amarillo:

A él van los envases ligeros de plástico, metal ligero y tetra briks (garrafas de agua, tarrinas de yogurt, botellas de productos de limpieza, bandejas de corcho blanco, tubos de pasta de dientes, agrupadores de plástico que unen las latas, bolsas de plástico, latas de conserva y de bebidas, sprays de cosmética personal, ambientadores, bandejas de aluminio, bolsas de aluminio, papel de aluminio y film transparente que no estén muy sucios, insecticidas, aerosoles…).
Los plásticos tienen muchas utilidades y son fáciles de reciclar. Además, como provienen del petróleo, con su reciclaje evitamos seguir extrayendo esta materia prima: si reciclamos dos toneladas de plástico, ahorraremos aproximadamente una de petróleo bruto. Los metales también son muy valiosos y con su reciclaje se consume menos energía que fabricando metal nuevo a partir de minerales. Los tetra briks contienen diferentes materiales, todos ellos reciclables.


  • Contenedor de vidrio (verde redondeado):

Vidrio, siempre sin tapas de metal o de corcho y siempre que sea vidrio utilizado para envasar alimentos, no así cristales de ventanas, vidrios planos o vasos rotos, que por su alto contenido en plomo deben ir a un punto limpio, para ser tratados en otra cadena de reciclaje. El vidrio es uno de los materiales más fáciles de reciclar y al fundirlo y darle nueva forma se ahorra un 93% de materiales y un 23% de energía.
 

  • Contenedor azul:

Papel y cartón, que no estén sucios. A los sobres hay que quitarles las ventanillas de plástico (que se tirarían al contenedor amarillo) y a los cuadernos, las espirales (que irían al verde). Es recomendable plegar las cajas al máximo para evitar que ocupen espacio extra. El reciclado de papel y cartón ayuda a reducir la tala de árboles y el gran impacto ambiental de su fabricación: su reciclaje reduce la contaminación del aire y del agua.
 
 
Antes de depositar envases en los contenedores amarillos y verdes redondeados (vidrio), es conveniente pasarlos por agua con el fin de retirar la mayor cantidad de residuo orgánico posible. 
 
  • Contenedor Verde:
 
 
Se mantiene el contenedor verde para todos aquellos residuos los cuales no pueden incluirse en las anteriores categorías.
 
En él se tiran los restos y todo aquello que no se puede reciclar como por ejemplo pañales, papel sucio, bastoncillos, cuchillas de afeitar, etc.
A excepción de aquellos restos que por su carácter tóxico o especialmente contaminante deben depositarse en un punto limpio. A continuación se relacionan algunos de estos elementos que deben depositarse en un punto limpio

 

  • Puntos limpios

 

Son espacios que disponen de varios contenedores, donde hay que trasladar los residuos domésticos que por sus características no pueden mezclarse con el resto. Entre estos residuos se encuentran:
  • Aceite usado de vehículos: por su alto poder contaminante, necesitan un tratamiento especial y pueden utilizarse posteriormente como combustible.
  • Aceite usado de cocina: nunca se debe tirar al fregadero porque es muy difícil separarlo del agua y eso dificulta las tareas de las depuradoras. Una vez tratado se puede recuperar para fabricar biodiesel y jabones.
  • Baterías de coche y moto: son muy contaminantes porque llevan líquidos corrosivos. De ellos se puede aprovechar el plomo, níquel y cadmio.
  • Baterías de ordenadores portátiles, teléfonos móviles y otros aparatos tecnológicos: contienen litio, níquel, hidruros metálicos, etc, que son muy contaminantes.
  • Fluorescentes: contienen mercurio tóxico; por eso deben ser tratados por separado. De ellos se recupera el mercurio, aluminio y vidrio.
  • Medicamentos: también se pueden depositar en las farmacias. Los que están caducados se eliminan de una forma controlada. Los que no, se envían a países menos desarrollados o se destinan a personas necesitadas.
  • Pilas: de las pilas se puede recuperar algún material, como el cadmio. Se depositan en lugares especiales por ser muy contaminantes y con el fin de someterlas a una eliminación controlada.
  • Radiografías: de ellas se puede recuperar la plata.
  • Pinturas, disolventes y otros productos químicos: aerosoles, insecticidas, aguarrás, tintes, líquidos de frenos, líquidos fotográficos, cartuchos de tinta de impresora, etcétera. Sus materiales tóxicos penetran lentamente en aguas subterráneas contaminándolas. La mayoría son eliminados de forma controlada.
  • Escombros: aquellos que proceden de una obra pequeña que se hace en el hogar (baldosas, azulejos, restos de cemento, tazas del váter, bidé…).Aquí también se depositan los platos y tazas de porcelana. Sólo se puede tirar un máximo de 50-60 kilos por persona y día.
  • Voluminosos: colchones, sofás, muebles… Son objetos que hay que llevar a los puntos limpios por su dimensión y porque si se queman en la calle originan gases tóxicos. Se pueden recuperar para elaborar otros productos.
  • Aparatos eléctricos y electrónicos: electrodomésticos de todo tipo, ordenadores, televisores,… Suelen contener componentes peligrosos y, eliminando sus gases, las diferentes partes que los forman pueden reutilizarse para fabricar otros objetos.
  • Metales: somieres grandes, tornillos, grifos, pomos de puertas,… Si contienen latón, plomo, cobre, hierro, estaño y aluminio, se pueden reciclar.
  • Restos de podas
  • Maderas.

 

Para localizar el punto limpio de Torremocha del Jarama pulsa Aquí o en el mapa: 

 
 
Residuos Varios y dudas habituales:
  • Ropa y zapatos: si usted quiere deshacerse de ropa o zapatos que están en buen estado, lo mejor es llevarlos a las ONGs. Podrán servir para personas necesitadas. Si están en mal estado, lo mejor es tirarlo en el contenedor verde.
En caso de duda se puede consultar en este enlace el folleto editado por la Mancomunidad donde se especifica el destino de los objetos domésticos más comunes.
 
Si persiste la duda es mejor tirar algo sobre lo que se duda al contenedor de restos (verde) para no entorpecer la labor de reciclaje. En el vertedero se suele hacer una clasificación y lo que se puede reciclar se lleva a su destino correspondiente.
 
 
  • Aquellos productos que lleven el símbolo de un contenedor tachado deben ir al punto limpio, al contenedor de aparatos eléctricos y electrónicos.
  • Si un objeto lleva algo de madera, es mejor tirarlo al contenedor de restos (verde), ya que, aunque la madera es reutilizable, a veces no merece la pena si es un trozo pequeño y hay que separarlo de otros materiales.
  • Las tiendas que venden electrodomésticos están obligadas a recoger aparatos antiguos para su reciclaje al adquirir uno nuevo de similares características. Además, desde el 22 de febrero de 2015, los distribuidores con una zona de venta de aparatos eléctricos y electrónicos que mida más de 400 m2 de superficie, tienen que disponer de un punto de recogida gratuito para productos pequeños de este tipo (menos de 25 cm, como teléfonos móviles, transistores, calculadoras...), sin que el consumidor tenga que comprar otro a cambio. Por otra parte, las empresas de venta por internet deben aceptar también el aparato antiguo y recogerlo en el domicilio del comprador o facilitar un punto de entrega. Con estas medidas se pretende mejorar la recogida y reutilización de estos objetos, que además de contener sustancias que pueden ser peligrosas, podrían recibir un nuevo uso.

 

 


 

 


Importancia del Reciclaje


El reciclaje es el proceso mediante el cual es posible recuperar parcial o completamente la materia prima que contiene un producto ya elaborado luego de su consumo, convirtiéndose así en un producto reutilizable. La idea de volver a usar un producto y de tratar que los insumos sirvan para un uso adicional es muy antigua. Incluso en la era anterior a Cristo la gente ya recurría a una forma de reciclaje muy precaria. Por supuesto que la razón por la que se reciclaba en esa época no era por una causa ambiental, sino por un motivo económico: la producción era cara y resultaba mucho más barato reutilizar que volver a confeccionar y a disponer de los bienes.

El cambio de paradigma apareció sin lugar a dudas con la Revolución Industrial, en la que la producción pasó a ser en serie. La automatización permitió que muchas compañías produjeran en masa y que les resultara a estas mucho más barato volver a producir que reutilizar, actividad que cayó mucho entre las prioridades. Casi como acompañando el curso de la historia, el reciclaje se volvió a expandir luego de la gran crisis de 1929 y durante la Segunda Guerra Mundial, en donde las terribles condiciones económicas exigían conservar las cosas: a las dificultades financieras se sumaba la escasez de materiales. Luego de la guerra, en el ímpetu consumista apareció la idea de desechar todo lo que ya no sirva, y desde entonces eso no se ha detenido.

Sin embargo, hay muchas personas que son partidarias del reciclaje, y desde entonces el mundo oscila entre empresas e individuos dispuestos a producir y consumir a niveles muy altos y organizaciones que alertan sobre las ventajas de reciclar en el cuidado del medio ambiente.

 

Ventajas ambientales y económicas del reciclaje

Entre las ventajas del reciclaje hay que destacar que este contribuye a evitar el deterioro del planeta por sobreproducción. La destrucción de gran cantidad de bosques o el deterioro progresivo de la capa de ozono ocurren fundamentalmente por la intención de producir muy por encima de las necesidades de las personas. El reciclaje es una suerte de salida a esa situación, y permitiría ahorrar gran cantidad de la energía que se utiliza para esos fines.

Cuando se consuman menos combustibles fósiles se generará menos dióxido de carbono y con ello se reducirá el nocivo efecto invernadero. Además, cuando en el proceso de producción se utilizan materiales reciclados se pueden salvar grandes cantidades de recursos naturales no renovables como los minerales y evitar la sobreexplotación de algunos renovables como los árboles. La disminución en los volúmenes de basura producida también es indispensable, y para el reciclaje es muy importante el tiempo que le demanda a cada sustancia degradarse, ya que mientras no se degrada se suma a la enorme cantidad de basura ya existente. El papel, por ejemplo, se degrada en algo más de un mes, mientras que un envase de aluminio tarda casi 400 años en hacerlo, y los plásticos tardan más de 500 años en descomponerse.

En cuanto a los beneficios financieros y económicos del reciclaje, puede decirse que el costo de la energía, que en la actualidad es tan alto, se reduciría fuertemente. Reciclar una tonelada de papel de periódico ahorra unos 4000 KW de electricidad, aproximadamente la electricidad necesaria para una casa de tres dormitorios a lo largo de un año entero. Además, el reciclaje de papel también reduce el gasto de agua y aceite. En cuanto al reciclaje de productos de consumo hogareño y de oficina, como puede ser el del cartucho de la impresora, el reciclaje reduce el costo en casi la mitad en comparación con la compra de cartuchos nuevos.

 

El espíritu del reciclaje

La reutilización presume una serie de valores que tienen las personas, muy distintos de los que acompañan al consumo excesivo y la producción masiva. Por un lado, aquellos que reciclan le dan una gran importancia al planeta en el que viven, que no les pertenece a ellos solos, sino también a todas las demás personas, incluso a las que aún no han nacido. Este pensamiento en las generaciones futuras basado en el amor por la naturaleza mejora mucho la calidad de vida en la tierra, y es menester que se intente inculcar en todos los niños esta visión del mundo.

Además, una educación en reciclaje comprende también un cambio en la relación entre el individuo y los desechos: se acepta la secuencia permanente de comprar-usar-tirar, de forma tal que todo el tiempo se debe estar buscando la versión mejorada y más moderna de lo mismo. Quien tiene el hábito de reciclar no solo recurre a separar sus desechos de acuerdo a su origen biológico, sino que también se aparta de esa idea de desechar todo lo obsoleto y revaloriza lo que para otros ya estaría en condiciones de ser olvidado.

 

Educación ambiental

Es por esto último que se recomienda educar a los jóvenes destacando la importancia del reciclaje. Como se indicó, la mejor forma de inculcar la práctica del reciclaje es desarrollando en los niños un gran amor por la naturaleza, cosa que se puede logar fácilmente acercándolo a espacios naturales: aprender a plantar un árbol o hacer una huerta, ir de excursión al campo o a una granja, cuidar una mascota, conocer ríos, plantas y flores, todo eso seguramente hará que el niño adquiera amor por su entorno y será mucho más fácil luego que comprenda la importancia del ahorro de agua y luz, o de no tirar basura en la calle.

La separación de los residuos resulta fundamental, así como ciertas medidas de reducción, por ejemplo, en el envasado de las cosas que no necesitan, en la utilización de bolsas de plástico en las compras. También son necesarios algunos reemplazos: envases de vidrio en vez de latas, cuadernos con tapas de cartón en vez de plástico, pañuelos de tela en vez de papel, incluso algunas simples reutilizaciones (como las de los envases de vidrio, el papel de ambos lados o los filtros de café) pueden contribuir en gran medida al cambio.

 

 

 

 

En caso de duda puede consultarnos a través del siguiente formulario o bien llamando al 91 843 00 19:

 

 

 

 

 

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